21 DE AGOSTO: PARTICIPACION DE LOS ATLETAS ARGENTINOS

21 DE AGOSTO: PARTICIPACION  DE LOS ATLETAS ARGENTINOS Prensa COA / ENARD

El tradicional maratón, en el que nos representaron Mariano Mastromarino (53°), Luis Molina (89°) y Federico Bruno (137°), y la competencia de ciclismo mountain bike, en la que Catriel Soto terminó 25°, cerraron la participación de los deportistas argentinos en estos XXXI Juegos Olímpicos - Río de Janeiro 2016. Al completarse esta última jornada, Argentina quedó vigésimo séptima en el medallero, con las MEDALLAS DE ORO de Paula Pareto, en la categoría hasta 48 kilos de judo; de Santiago Lange-Cecilia Carranza, en la clase Nacra 17 de vela, y del seleccionado masculino de hockey sobre césped y la MEDALLA DE PLATA de Juan Martín del Potro, en individual masculino de tenis. Además registra once DIPLOMAS OLÍMPICOS: el seven de rugby; el seleccionado femenino de hockey sobre césped; Melisa Gil en la prueba de skeet de tiro deportivo; Emiliano Grillo en el individual masculino de golf; Alberto Melián y Yamil Peralta en las categorías hasta 56 kilos y 91 kilos de boxeo; el seleccionado de basquetbol; el seleccionado masculino de voleibol; PatriciaBermúdez en la categoría hasta 48 kilos de lucha libre; Yago y Klaus Lange en la clase 49er. masculino de vela y Matías Albarracín en salto ecuestre individual. El detalle completo de hoy:

 

 

ATLETISMO

 

El marplatense Mariano Mastromarino fue el argentino mejor ubicado en el maratón masculino, al cubrir el trayecto en 2 horas, 18 minutos y 44 segundos, diez minutos exactos más que el ganador de la prueba y de la medalla dorada, el keniata Eliud Kipchoge, y entrar en el puesto 53°. El bonaerense Luis Molina finalizó 89°, con un registro de 2 horas, 23 minutos y 55 segundos, y el entrerriano Federico Bruno se ubicó 137°, con 2 horas, 40 minutos y 05 segundos.

El keniata Kipchoge se impuso en la competencia con un tiempo de 2 horas, 08 minutos y 44 segundos, precedido por el etíope Feyisa Lilesa (2h 09m 54s), quien se llevó la medalla de plata, y por el estadounidense Galen Rupp (2h 10m 05s), ganador de la presea de bronce.

“Estoy feliz y emocionado porque me costó mucho llegar, por cosas que pasan en la carrera, pero pude llegar. Y eso es lo que cuenta. La idea era hacer una carrera de menor a mayor, lamentablemente me agarró una puntada en el bazo en el kilómetro 36 y perdí el objetivo, pero por suerte después se me pasó y llegué. No bajé los brazos, luché, disfruté de punta a punta la carrera. Quiero agradecerle a todos los que hicieron posible que yo pudiera competir acá. Y muy especialmente a mi esposa y a mi hija, que vivieron a Río para estar a mi lado”, sostuvo Mastromarino, quien había trazado un plan de carrera, como habitualmente suele realizar con su entrenador Leonardo Malgor, que consiste en ir de menos a más: mantener el ritmo en la primera mitad, y luego subir el ritmo para escalar posiciones y mejorar el tiempo.

El inconveniente físico conspiró para que el marplatense, medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, no pudiese bajar su récord personal de 2 horas, 15 minutos y 27 segundos. Luego de su participación en Toronto, Mastromarino viajó a España, donde el 15 de noviembre del año pasado compitió en el Maratón de Valencia y alcanzó el objetivo de clasificarse con un cronometro de 2 horas, 15 minutos y 39 segundos. Cuatro años atrás se había quedado afuera de Londres 2012, donde iba a participar en los 3.000 metros con obstáculos, por apenas cuatro segundos.

El maratón, la prueba madre del olimpismo, en la que Argentina consiguió tres medallas (dos de oro y una de plata) a lo largo de sus participaciones, gracias a los recordados Juan Carlos Zabala, Delfo Cabrera y Reinaldo Gorno, partió a las 9:30 desde el emblemático Sambódromo de Rio de Janeiro (lugar en el que también finalizó), bajo la lluvia y con una temperatura de 25° y un 75 % de humedad. Un clima poco ideal para cumplir las mejores marcas. Su recorrido incluyó el Aterro do Flamengo, desde donde se tiene una vista privilegiada de la bahía de Guanabara y del cerro del Pan de Azúcar, y pasó por importantes puntos turísticos de la “Cidade Maravilhosa”, como el Museo de Arte Moderno, la iglesia de la Candelaria y la Zona Portuaria.

Molina, oriundo de Chascomús, había conseguido un lugar en estos Juegos el 11 de octubre de 2015, cuando logró el cuarto puesto en el Maratón de Buenos Aires, con un tiempo de 2 horas, 15 minutos y 23 segundos, apenas medio minuto por debajo de la marca mínima que puso la Confederación Argentina de Atletismo, a pesar de que la marca mínima de la IAAF se encontrara en 2 horas y 17 minutos. Después de la prueba de hoy reconoció que “corrí mejor de lo esperado. Estuve unos días parado por una molestia en un tobillo. Me dolió, pero había que llegar. Además sufrí varias molestias musculares durante la carrera, pero eso es lógico. Lo importante es haber llegado”.

Bruno había sido el último en subirse al tren olímpico. El entrerriano, en principio, aspiraba a clasificar a los 1.500 metros, pero luego hizo los 42,195 kilómetros en 2 horas, 15 minutos y 40 segundos, bajando la marca que solicitaba la Confederación Argentina de Atletismo, el 17 de abril en Hamburgo, Alemania. Hoy llegó corriendo de costado, con evidentes problemas para caminar, dando pequeños saltos y entre lágrimas, envuelto en una bandera celeste y blanca. El atleta nacido en Concordia sostuvo que “en el kilómetro 30 tuve un calambre muy fuerte en los isquiotibiales, y en el 35 ya no podía más. Me quedaban siete kilómetros, no uno. Traté de hacer lo que pude. Otro en mi lugar quizá hubiese abandonado, pero preferí llegar. El cuerpo no quería eso, quería que pare, pero a veces la cabeza puede más que el físico. Era llegar y decir que soy olímpico. Y llegué. Eso es lo que cuenta en el balance, y es lo que me deja feliz

 

CICLISMO MOUNTAIN BIKE

 

El entrerriano Catriel Soto cerró la participación argentina en estos Juegos sin poder meterse en la pelea por el liderazgo y finalizó en la vigésimo quinta posición de la prueba de ciclismo mountain bike, que se desarrolló en Deodoro. 
Arrancó mal el pedalista de Colón, pero fue mejorando en el transcurso del recorrido, aunque finalmente descendió bruscamente en el clasificador, al completarse las 7 vueltas al circuito a campo traviesa que se diseñó en el Complejo Ciclístico. 
Soto inició la carrera (que incluyó subidas y bajadas pronunciadas) con un ritmo irregular y pasó en la posición 31 durante la primera ronda. Luego asumió el mejor tramo de la competencia, sorteando rivales y avanzando en la clasificación. Al registrarse el paso por la tercera vuelta, el argentino se ubicaba en el decimonoveno lugar.
Entre el tercer y cuarto giro, el entrerriano exhibió su mejor posición parcial (décimo octavo), aunque después fue retrocediendo lentamente hasta situarse en el vigésimo tercer puesto, cuando faltaban 5 vueltas. 
Soto descendió a la vigésimo sexta colocación en el sexto giro, pero ganó una posición y terminó vigésimo quinto, con un tiempo de una hora, 42 minutos y 01 segundos. De este modo, el ciclista mejoró una ubicación con relación a su actuación en Londres 2012. 
El ganador y medalla de oro de la carrera resultó el suizo Nino Schurter (medalla de oro), con un registro de una hora, 33 minutos y 28 segundos. La segunda ubicación le correspondió a otro de los animadores de la prueba, el checo Jaroslav Kulhavy (medalla de plata), quien quedó a 50 segundos. Y en el tercer puesto se situó el español Carlos Coloma (medalla de bronce), quien fue líder durante un buen tramo de la competencia, a un minuto y 23 segundos.

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