El desarrollo del juego reflejó el equilibrio entre ambos seleccionados. Argentina abrió el marcador en la parte alta del segundo episodio y volvió a golpear en el cuarto inning con dos carreras, para luego sumar una más en el séptimo, totalizando cuatro anotaciones. Brasil, por su parte, respondió con una ofensiva constante: marcó una carrera en la segunda entrada, tres en la tercera —pasaje clave del encuentro— y volvió a anotar en el quinto inning para alcanzar las cinco carreras que sellaron el resultado final.
El detalle por entradas dejó en evidencia la lucha palmo a palmo: Argentina registró carreras en los innings 2 (1), 4 (2) y 7 (1), con un total de 4 carreras, 4 hits y 3 errores; mientras que Brasil sumó en los episodios 2 (1), 3 (3) y 5 (1), cerrando con 5 carreras, 6 hits y 2 errores. Cada contienda fue decisiva y mantuvo la incertidumbre hasta el cierre, confirmando el elevado nivel competitivo del torneo.
Desde lo individual, el conjunto argentino mostró entrega y carácter. Santino Schiavoni fue uno de los protagonistas ofensivos al aportar una carrera impulsada, mientras que Valentino Escalante se destacó con dos hits y dos carreras anotadas. El equipo sostuvo la presión hasta el final y buscó igualar el marcador en el último capítulo, evidenciando temple y proyección en un escenario internacional exigente.