Desde el primer lanzamiento, la novena argentina impuso sus condiciones. La ofensiva nacional pegó rápido en el primer episodio anotando dos carreras para romper el cero y marcar el rumbo del partido. Lejos de conformarse, en el segundo capítulo desataron un vendaval de cuatro anotaciones más, estirando la ventaja a un cómodo 6-0.
El golpe definitivo llegó en la parte alta de la tercera entrada: un rally implacable de seis carreras terminó de desmoronar por completo al pitcheo peruano, sellando el abrumador 12-0 en la pizarra.
El lanzador argentino Matías Etchevers Larraburu se acreditó la victoria (W) con una actuación estelar e intachable desde la placa, manteniendo a raya a los bates incas. La derrota (L) recayó sobre los hombros de Geyni Silva Yarleque, quien sufrió el duro castigo del ataque albiceleste.
En el apartado estadístico, la diferencia fue abismal: Argentina conectó 7 imparables y no cometió ningún error a la defensiva (7 H, 0 E). Por su parte, la novena peruana apenas pudo descifrar los lanzamientos albicelestes para conectar un solo hit —obra del jardinero derecho Gonzalo Sakuda Nakamatsu— y cometió 4 pifias a la defensiva (1 H, 4 E).
Con este incontestable triunfo por supernocaut, Argentina firma una actuación perfecta en la fase de grupos y confirma de manera tajante su chapa de favorito para quedarse con la medalla dorada en Santa Fe 2026.