La jornada había comenzado con matices cautelosos durante la etapa clasificatoria matutina. Suter accedió a la gran final en el séptimo lugar tras acumular 54.7 puntos, mientras que Ariel Flores ingresaba octavo con 53.9 unidades. En esa fase previa, el chileno Benjamín Vargas enviaba una clara advertencia al dominar la tabla general con un sólido registro de 84.6 puntos.
Sin embargo, en el turno vespertino la historia se reescribió agarre a agarre. Ya en la instancia decisiva Suter mostró una lectura de ruta impecable y una potencia explosiva para resolver los problemas planteados por la organización. El escalador argentino encadenó de manera perfecta los primeros tres bloques del muro con puntuaciones máximas de 25.0 unidades en cada uno al primer intento (), cimentando una actuación implacable que lo catapultó a la cima del clasificador.
El desenlace guardó la máxima tensión hasta el último suspiro. En el cuarto y final bloque, la frialdad de Suter le permitió sumar 9.9 puntos para sellar un puntaje total de 84.9 unidades. El chileno Benjamín Vargas vendió cara la derrota al presionar hasta el límite, cerrando su planilla con 84.5 puntos y quedándose con la medalla de plata por una diferencia imperceptible de apenas 0.4 décimas. El podio continental lo completó el también chileno Joaquín Urrutia, quien se adjudicó la medalla de bronce con un registro de 69.7.