Chile golpeó primero adjudicándose la manga inicial por 25-20 gracias a su eficacia en el bloqueo y el contraataque. La albiceleste reaccionó en el segundo capítulo de la mano del capitán Germán Gómez —máximo anotador del partido con 27 puntos (24 de ataque y 3 de saque)— para emparejar las acciones al imponerse por 22-25.
Sin embargo, en el tercer y cuarto set, la escuadra dirigida por Daniel Nejamkin recuperó el volumen de juego defensivo y la contundencia en la red. Apoyados en la gran labor de Vicente Valenzuela (17 puntos, con 7 bloqueos clave), Dusan Bonacic (11) y Vicente Parraguirre (10), los chilenos capitalizaron los errores no forzados del combinado local y sellaron el 25-20 definitivo en el cuarto parcial. En el equipo argentino también se destacaron las aportaciones de Gustavo Maciel en la parte central con 10 unidades y Federico Debonis con 9.
El podio continental se completó con Colombia, que superó la fase previa y se quedó con la presea de bronce. Pese al trago amargo de la final, la selección argentina capitaneada por Gómez suma una nueva medalla suramericana a la cosecha albiceleste, ratificando su vigencia entre las potencias de la región.