Desde el comienzo del encuentro, el conjunto dirigido por Juan Martín López y Juan Vivaldi, abrió el tanteador a los 14 minutos del primer cuarto tras una gran jugada de campo finalizada por Santiago Tarazona. Apenas iniciado el segundo cuarto, a los 17 minutos, Martín Ferreiro amplió la ventaja con otra anotación de jugada, permitiéndole al conjunto albiceleste irse al descanso con un tranquilo 2-0 a favor.
En la segunda mitad, el equipo argentino mantuvo la presión y sentenció prácticamente la historia a los 45 minutos, sobre el cierre del tercer cuarto, a través de un córner corto ejecutado con precisión por Franco Agostini para establecer el 3-0. En el último período, el seleccionado trasandino logró el descuento a los 52 minutos con un gol de campo de Ignacio Contardo, marcando el 3-1 definitivo que selló la consagración argentina tras el pitazo final.
La medalla dorada fue el broche para una campaña impecable e invicta a lo largo de todo el torneo. El camino de Los Leones en la fase de grupos comenzó con una aplastante victoria por 22-0 frente a Perú, seguida por un sólido triunfo de 4-1 ante Brasil. En la tercera jornada superaron a Chile por 5-1, para luego cerrar la primera ronda con un categórico 7-0 sobre Uruguay. Con un saldo arrollador de cuatro victorias en cuatro presentaciones, 38 goles convertidos y tan solo dos recibidos, Argentina sumó puntaje perfecto en el Grupo A y se abrió paso hacia una final donde volvió a demostrar su jerarquía para subirse a lo más alto del podio.