La emoción y el sacrificio desde la tribuna: el testimonio de los padres de Bautista Maris
Para Eloísa y Sebastián, los padres de Juan Bautista Maris, jugador tucumano de Los Pumitas, estar en Dakar significa compartir con su hijo la alegría de un logro olímpico y reconocer la entrega y la disciplina del camino recorrido. En sus palabras, la emoción de verlo competir se une al valor de acompañarlo, tanto en la tribuna como en su vida cotidiana.
"La verdad estamos muy, muy felices, muy emocionados y poder estar acá acompañándolos a full a los chicos, con todos los papás y con todo el país que nos alienta desde allá es fantástico", manifestó la madre del deportista.
Por su parte, su padre destacó la disciplina de Bautista y la sorpresa que significó este llamado olímpico: "Es una emoción enorme, una alegría por él, por todo su esfuerzo y sacrificio”. Sobre la convocatoria a los Juegos Olímpicos de la Juventud comentó que “fue una sorpresa” porque “él juega rugby 15 normalmente en su club”.
El acompañamiento también está en lo cotidiano: estar cerca y prestar atención a lo que Bautista necesita mientras combina el estudio con el deporte. “Su rutina incluye colegio a full, entrenamientos y gimnasio”, refirió Sebastián, y destacó: “Uno lo acompaña estando cerca, atentos a lo que necesita".
El amor por el rugby y el respaldo para compatibilizarlo con el colegio aparecen unidos en el testimonio de Eloísa. Sobre el sentir de Bautista por el deporte, dijo que “Hay mucha dedicación y muchísimo amor por lo que hace". Ese compromiso cuenta también con el apoyo de la institución educativa a la que asiste: "El colegio lo apoya a full para todas estas actividades extra que requieren faltar muchas veces; la verdad que de diez el apoyo”.
Bautista Maris: "Sentir el apoyo de la familia y los amigos te llena de orgullo"
La bronca por las semifinales y el orgullo de sentirse acompañado conviven en el balance de Bautista Maris tras subirse al podio en Dakar 2026. Su testimonio muestra cómo el camino deportivo de un joven que da sus primeros pasos a nivel internacional también se vive con la familia y los amigos: al repasar el esfuerzo para alcanzar el tercer puesto, el jugador destacó el valor de ese apoyo.
"Fuimos de menos a más, concentrados en el minuto a minuto. Teníamos bronca por las semifinales, pero cambiamos rápido la página para buscar el tercer puesto. Sentir el apoyo de la familia y los amigos te llena de orgullo. Uno no se espera esto, lo veía medio lejos, pero cuando te ponés el objetivo y te esforzás, es muy lindo”. Al momento de dedicar el logro señaló: “Esta medalla es para el club, mis amigos, mi familia y para todos", afirmó el emocionado jugador.
Germán Chiaraviglio: "Más allá del resultado, lo verdaderamente importante es que puedan mantenerse en el deporte"
Acompañar a los jóvenes más allá del resultado es el eje de la mirada de Germán Chiaraviglio, exatleta olímpico y vicepresidente de la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Argentino (COA), presente en Dakar 2026. Desde su perspectiva institucional y de gestión deportiva, estas experiencias competitivas aportan herramientas para el desarrollo integral de las nuevas generaciones y para sostener su vínculo con el deporte.
"Es un gran placer y un orgullo acompañar a la delegación argentina en estos Juegos Olímpicos de la Juventud. Vemos a los atletas con mucha proyección, garra e ilusión. Vivir un evento multideportivo a esta edad les brinda muchísimas herramientas y les muestra cómo es el mundo adulto. Más allá del resultado, lo verdaderamente importante es que puedan mantenerse en el deporte, levantarse al día siguiente y seguir luchando por sus sueños", concluyó Chiaraviglio.
El bronce de Los Pumitas en Dakar 2026 celebra un logro deportivo, pero las palabras de sus protagonistas revelan algo que no cabe en una medalla: el valor de no recorrer ese camino solos. En la alegría de Eloísa y Sebastián, en el orgullo de Bautista por el apoyo de su familia y sus amigos, y en la invitación de Chiaraviglio a seguir soñando más allá del resultado, el sostén emocional toma una forma concreta: estar cerca, atender lo que cada joven necesita y acompañarlo también cuando las cosas no salen como esperaba. Entre la bronca y la alegría, esa presencia permite compartir lo que se siente y recuerda que el camino vale mucho más que un puesto en el podio.