Paula Pareto, quien por ser la tercera preclasificada ingresó directamente a la segunda ronda, avanzó a los cuartos de final  de la categoría de hasta 48 kilos  de judo tras superar en su primer combate a la rusa Irina Dolgova por Ippon, en los XXXI Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.


La "Peque", medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, mostró una buena técnica en el debut y en su segundo combate derrotó a la húngara Eva Csernoviczki por wazari, quien en la otra eliminatoria se había impuesto a la ucraniana Maryna Cherniak.

 

 

El reloj marcaba las 20:59 cuando Luis Scola apareció en el estadio haciendo flamear la bandera argentina. Era la décima delegación que ingresaba al mítico Maracaná, detrás de la tradicional apertura de Grecia, pero fue la primera en arrancar una ovación desde todos los rincones del estadio.

 

Si bien al principio algunos intentaron silbar a los atletas argentinos, vestidos con una elegancia muy particular (saco y corbata azul, camisa, pantalón o pollera y zapatillas blancas), la inmensa mayoría recibió a Argentina con una ovación sólo superada, obviamente, por Brasil y por la representación de atletas refugiados.