Se diseñó una encuesta integrada por preguntas de encuestas internacionales validadas: FRAIL, SARC-F, MNA-SF y GDS-15. Esta herramienta permitió realizar una clasificación funcional simplificada, orientada a la toma de decisiones médicas.
Se aplicó esta encuesta a 252 pacientes en contextos ambulatorios, tanto en formato físico como digital, entre enero y mayo de 2025. Los resultados mostraron que el 31% de los participantes estaban APTOS para comenzar actividad física sin supervisión, el 38 % requerían EVALUACIÓN MÉDICA PREVIA, y el 30% no se encontraban APTOS o en condiciones para iniciar ejercicio SIN INTERVENCIÓN PREVIA.
La utilidad clínica del instrumento se sustenta en su brevedad, accesibilidad y capacidad para detectar factores de riesgo como fragilidad, sarcopenia, malnutrición y síntomas depresivos, todos ellos asociados con mayor morbilidad en la población adulta mayor. Su implementación a futuro podría facilitar una prescripción más segura y personalizada del ejercicio físico, con énfasis preventivo.
