Desde el silbato inicial, Argentina estableció las condiciones en el parquet rosarino. Bajo la distribución táctica del armador José Cejas —quien además sumó desde el servicio y el bloqueo—, el ataque argentino encontró variantes constantes a través del opuesto Germán Gómez, máximo anotador del encuentro con 8 unidades en remate, y del aporte sólido por el centro de Gustavo Maciel y Pedro Ojuez.
El primer set marcó el tono de lo que sería la tarde: una Argentina paciente que aprovechó las imprecisiones de la escuadra colombiana. La ventaja de 25-18 reflejó la distancia en el control del balón y la contundencia en los momentos decisivos de la manga.
Durante el segundo capítulo, Colombia intentó ajustar su bloqueo y ajustar la recepción para dar pelea en la red. Sin embargo, los argentinos sostuvieron la compostura en defensa con la cobertura del líbero Santiago Arroyo y la presencia en el bloqueo de Benjamín Flores y Federico Debonis, quienes frenaron las arremetidas del conjunto tricolor para asegurar el parcial por 25-20.
El tercer set terminó por liquidar cualquier aspiración de remontada visitante. Con un ritmo arrollador y una efectividad colectiva que superó los parciales anteriores, Argentina quebró la resistencia colombiana desde el saque para distanciarse rápidamente en el marcador. Un 25-17 categórico le puso el broche final a una actuación redonda.
Con este resultado, Argentina mantiene su paso firme en la competencia y ratifica sus aspiraciones en el certamen, dejando buenas sensaciones colectivas y un rendimiento equilibrado en todas sus líneas de cara a sus próximos compromisos en Rosario.
