La competencia inició a las 12:30 horas con un imponente pelotón de 54 ciclistas representantes de 11 países, dispuestos a afrontar un trayecto total de 168 kilómetros. La carrera se desarrolló a un ritmo vertiginoso, alcanzando una velocidad media de 47.47 km/h, lo que provocó un permanente desgaste en el grupo y varios abandonos a lo largo de los giros.
En la definición de la prueba, el uruguayo Guillermo Silva logró escaparse en solitario para cruzar la meta en el primer lugar con un tiempo de 3 horas, 32 minutos y 19 segundos, asegurando la medalla de oro. Trece segundos más tarde, el venezolano Francisco Peñuela se adjudicó la presea de plata al detener el cronómetro en 3:32:32 (+0:13). Tan solo un segundo después, en un vibrante remate por el último escalón del podio, el argentino Tomás Contte (dorsal 3) impuso su potencia para cruzar la línea en 3:32:33 (+0:14) y asegurar la medalla de bronce para la delegación nacional.
La participación del equipo argentino dejó ver un notable trabajo colectivo en el pelotón perseguidor. Leonardo Cobarrubia finalizó en la 5.ª posición con el mismo registro de 3:32:41 (+0:22); Gerardo Tivani y Facundo Ambrossi completaron una sólida actuación al ubicarse en las casillas 11.ª y 13.ª respectivamente, ambos ingresando en el lote de 3:32:57 (+0:38); mientras que Mateo Duque concluyó en el puesto 31 con un tiempo de 3:33:09 (+0:50). Por su parte, Tomás Moyano no pudo completar el recorrido (DNF).
