VALORES OLÍMPICOS Y EL PROCESO DE CANDIDATURA

Por el Dr. José Luis Marcó

 

Durante las dos últimas décadas he tenido la enorme satisfacción de haber sido designado en cuatro oportunidades para integrar las llamadas Comisiones de Evaluación del Comité Olímpico Internacional.

 

También me tocó trabajar con gran responsabilidad en la candidatura de Buenos para los Juegos de la Olimpíada del año 2004 que finalmente fueran acogidos por la ciudad de Atenas; y más recientemente colaborar nuevamente con mi ciudad y mi país, aun cuando con un menor nivel de responsabilidad, en la exitosa candidatura de Buenos Aires a los III Juegos Olímpicos de la Juventud 2018.

 

 

Es siempre una tarea altamente profesional y con un nivel de exigencia superlativo.

 

Desde esta posición he podido constatar que el Comité Olímpico Internacional (COI) tiene presente los Valores Olímpicos de amistad, respeto y excelencia y los lleva a la práctica durante los procesos de candidatura.

 

Cómo es el proceso de candidatura de las ciudades?

 

Es un largo y complejo proceso que se inicia 9 años antes de los Juegos y se concreta con la elección de la ciudad huésped 7 años antes de su celebración.

 

Primeramente el COI hace saber a todos los Comités Olímpicos Nacionales (CONs) la fecha límite para que las ciudades con aspiraciones de organizar Juegos de la Olimpíada o bien de Invierno lo hagan saber al COI.

 

Si más de una ciudad de un determinado país quiere candidatearse, el CON de dicho país debe llevar adelante un proceso de selección interna de las ciudades con aspiraciones a ser organizador.

 

Esto ha pasado en más de una oportunidad en EEUU y también en Francia.

 

Las ciudades que se han presentado con el aval de su CON deben luego efectuar un pago en garantía y son invitadas a un seminario en Lausanne donde se les explica detenidamente sobre el proceso del cual pasan a ser parte activa.

 

Allí las ciudades son anoticiadas sobre las normas de ética que regirán durante el proceso de selección y se destaca el respeto que todas las ciudades deben a las restantes postulantes (tal es el nombre de las ciudades incorporadas a esta primer etapa del proceso de elección).  Respeto, no pudiendo realizar ninguna acción en perjuicio de cualquier otra postulante ni tampoco denigrarlas ni desmerecerlas con comentarios inapropiados.

 

 

Los Valores Olímpicos quedan inmersos, desde el primer momento, en todo el proceso de candidatura.

 

Este seminario busca también poner de resalto que la amistad entre los dirigentes del Movimiento Olímpico debe extenderse a todos los involucrados en el proceso de selección.

 

Y puedo decir por mi experiencia tanto como evaluador como por mis actuaciones en candidaturas, que, imbuidos de este espíritu y de los Valores Olímpicos se genera, pese a las lógicas rivalidades, una camaradería que termina en amistad

 

Luego las ciudades postulantes deben hacer una presentación técnica que es evaluada por las distintas áreas del COI en base a un sistema de puntajes elaborado por una firma de auditores de prestigio internacional.

 

Se produce un primer reporte con el cual el Comité Ejecutivo del COI reduce la lista de postulantes a tres o lo sumo cuatro ciudades, las que obtuvieron el mejor puntaje, en base a un criterio de excelencia.

 

Estas ciudades entran en la segunda fase denominada de “ciudades candidatas”.

 

Son por cierto ciudades de excelencia, todas, me permito afirmar, con capacidad técnica y económica para organizar los Juegos.

 

Ellas deben presentar un libro de candidatura en inglés y francés que es enviado a todos los miembros COI, a los CONs y a los miembros de la Comisión Evaluadora creada por el Presidente del COI.

 

Esta Comisión, analiza en profundidad los Libros de Candidatura presentados por las ciudades y visitan las mismas en conjunto.

 

Durante esas visitas se realizan reuniones de evaluación técnica y de inspección de los sitios de competencia: existentes, a ser modificados o a ser construidos, así como el proyecto y emplazamiento de la Villa Olímpica.

 

Cualquiera que haya “sufrido” la vista de una Comisión Evaluadora del COI podrá afirmar que el criterio de excelencia prima sobre cualquier otro.

 

Pero esa exigencia no impide que los evaluadores generen una relación de empatía, amistad y respeto con los integrantes de los Comités de Candidatura.

 

Siempre se destaca que sin candidaturas no habría Juegos.

 

Sin ciudades de diversas ubicaciones geográficas e inmersas en diferentes culturas no habría Universalidad del Movimiento Olímpico.

 

Por eso cuando algunos periodistas cuestionan la rotación de los Juegos, el costo del desarrollo de la infraestructura y los desembolsos que las ciudades candidatas realizan, muchas veces en cuatro o hasta cinco oportunidades sucesivas, y en ciertos casos sin éxito, la respuesta es muy fácil.

 

Si el COI desarrollara en un lugar del mundo un centro deportivo que albergara de ahí en más los Juegos, se atentaría contra la universalidad del Movimiento Olímpico.

 

No habría más legados de los Juegos: infraestructura para el disfrute de los habitantes del país y ciudad anfitriones.

 

No habría disparadores para el desarrollo de infraestructura del transporte como ocurrió en Atenas y Beijing.

 

Ciudades transformadas por los Juegos como Barcelona en 1992.

 

Áreas contaminadas devenidas en vergeles como la zona de Stratford en el devaluado “east side” de Londres con motivo de los Juegos del año 2012 etc.

 

Por eso el hecho que las ciudades sedes vayan rotando por todos los continentes y culturas, permiten un desarrollo del deporte  bajo parámetros de excelencia en un ambiente de cordialidad y amistad y tutelando el respeto por quienes son los destinatarios de todo el esfuerzo del Comité Olímpico Internacional: los atletas.

 

Decía el actual Presidente del COI Dr. Thomas Bach cuando presidía la Comisión Evaluadora de los Juegos Olímpicos de Invierno para el año 2002 que tuve el honor de integrar bajo su conducción: “Buscamos el mejor lugar, con el mejor clima, y la mejor infraestructura para que los mejores atletas del mundo compitan en un ambiente de fraternidad y amistad ganándose el respeto de millones de personas que los verán por televisión y de otros miles que tendrán la oportunidad de observarlos personalmente.”

 

De esta forma los Valores Olímpicos se imbrican en el proceso de selección de las Ciudades Candidatas mostrando su auténtica importancia y su aplicación práctica en los actos diarios del COI.

 

José Luis Marcó

Integrante de la Comisión Directiva de la Federación Argentina de Ski y Andinismo (1975-1991)
Consejero del Comité Olímpico Argentino, ha integrado la Mesa Ejecutiva durante 15 años y actualmente es Miembro Permanente del COA desde diciembre de 2011.
Abogado por la Universidad de Buenos Aires con diploma de honor y segundo mejor promedio de su camada.
Designado por el Comité Olímpico Internacional integró la Comisión de Evaluación para las sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno de los años 2002, 2010 y 2014, así como de los Juegos de la Olimpíada del año 2012.
Desde septiembre de 2003  a diciembre de 2009 integró la Comisión Coordinadora del Comité Olímpico Internacional  que hizo el seguimiento de la Organización de los Juegos de  Olímpicos de Invierno en Vancouver del año 2010
Presidente del Comité Legal y de Seguridad de la Federación Internacional de Ski, con sede en Oberhoffen, Suiza.
Co-redactor de la Ley de creación del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) nº 26573, julio a diciembre de 2009.

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