Desde el pitazo inicial, el conjunto nacional dejó en claro sus intenciones de dominar el trámite. Con una defensa férrea y un ataque rápido liderado por el capitán Pedro Martínez Cami y Pablo Mínguez —ambos goleadores del equipo argentino con 4 tantos cada uno—, la albiceleste construyó rápidamente una brecha en el marcador. El primer tiempo cerró con un holgado 16-9 a favor del elenco local, mostrando una destacada efectividad en las transiciones de contraataque (fast breaks), donde se consiguieron 10 anotaciones a lo largo del juego.
En el complemento, Paraguay intentó reaccionar impulsado por la efectividad de Enzo Acosta, máximo anotador del partido con 7 goles. Sin embargo, la rotación del plantel argentino permitió mantener la intensidad en ambas áreas. Las intervenciones en el arco de la dupla conformada por Agustín Forlino (40% de efectividad) y Alan Perznianko (43% de efectividad) resultaron fundamentales para neutralizar cualquier intento de remontada paraguaya, sumando entre ambas 12 atajadas cruciales.
Aportes destacados como los de Bautista Torossian y Juan Bus Saldaña (3 goles cada uno), sumados a la firmeza de Tiago Jerónimo y Juan Saco desde la alineación titular, terminaron de sellar el parcial de 11-8 en la segunda mitad y el definitivo 27-17 en la pizarra.
Con esta victoria, la Argentina arranca con el pie derecho su camino en el certamen suramericano, sumando sus primeros puntos y ratificándose como uno de los serios aspirantes al podio.
